Acostumbramos a echarle bronca a Tomás por ser incrédulo pero en realidad las palabras de Jesús de que "crees porque has visto" se aplican perfectamente a todos los apóstoles. Ninguno creyó hasta que vio a Jesús con sus ojos. Incluso Juan, "vio y creyó". Aún más, esas palabras se aplican también a cada uno de nosotros. En tantos momentos de nuestra vida necesitamos ver para creer. ¿Cómo creer en el amor de Dios si sólo conocemos la violencia de los hombres? ¿Cómo creer en que somos hermanos si sólo sabemos luchar entre nosotros? De alguna manera Tomás es el Gemelo de todos nosotros, de todos los que necesitamos ver para creer.
Juan 20, 24-29
Aleksandra Nawrocka

Comentarios
Publicar un comentario