Hay diferencia entre creer y amar. Creemos a alguien quien es un experto en su campo, nos fiamos de su opinión, sus palabras y acciones, porque hemos visto los resultados y nos satisfacen. El amor es diferente. Es más hondo, más total. Nos compromete en lo más profundo de nuestro ser. Cuando amamos, no sólo confiamos nuestro dinero, carrera profesional, nuestros hijos o padres a una institución. Cuando amamos, nos confiamos a nosotros mismos. Quizás por eso Dios no solo se fía de nosotros. Él nos ama. Nos hizo cocreadores, colaboradores con su obra. Esto es creer. Pero también nos hizo sus amigos y amantes, dispuesto a venir a vivir con nosotros, dispuesto a darse a sí mismo hasta la muerte. Y esto es amar.
Jn 14,21-26
Aleksandra Nawrocka

Comentarios
Publicar un comentario