Mi mejor amigo vive lejos de mí. Como ninguno de los dos somos personas de relaciones a distancia, decidimos que siempre que podamos nos encontraremos a mitad de camino. Así cada uno hacemos lo que queda de nuestra parte para que el encuentro sea posible. Me vino este recuerdo hoy al leer la Palabra "venir a Jesús". A veces le queremos pintar como un oficial sentado en la taquilla de las 8 a las 5 de la tarde esperando que vengan los clientes. En realidad, él continuamente hace "su mitad" (incluso mucho más de la mitad) para encontrarnos. Nos queda a veces dar sólo un paso para que el encuentro ocurra. Porque Jesús es como "el fricky romántico" de la canción de Álvaro Fraile, mi cantautor favorito: "La vida no se arregla en el trabajo sino en las mesas de los bares que no cierran a las tres".
Jn 6,35-40
Aleksandra Nawrocka

Comentarios
Publicar un comentario