La libertad total del viento

Nacer del Espíritu es ser como el viento. Es ser totalmente libre. Sin apegos al pasado, a lo que fue, a lo que pasó. Sin apegos al futuro, preocupación por el mañana, sin planes inalterables. Sin apego al presente, a lo que uno hace y donde se encuentra, a su momento vital. Sin pertenecer, y sin que alguien o algo nos pertenezca. Libre para hacer lo que a Dios le plazca. Todos deseamos esa libertad pero... es tan difícil elevarse sobre nosotros mismos, despegar las alas, volar al ritmo de Dios, dejarse caer sin paracaídas. Y sin embargo no hay otro camino para nacer de nuevo.

Juan 3, 1-8

Aleksandra Nawrocka


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