La función de la sal es la de dar sabor y preservar los alimentos. La función de la luz es la de alumbrar, dar calor. Esta es su esencia, en el lenguaje de los filósofos. ¿Cuál es mi esencia como mujer, cristiana, religiosa, misionera? Qué los que se encuentren conmigo, den gloria a Dios. Que digan "qué bien que Aleksandra existe, que el mundo sería mucho más soso y oscuro sin ella". Hay personas en la vida por las que damos gracias a Dios cuando nos dejan porque no las aguantamos más. Y hay personas por las que lloramos cuando se van porque es como si las sal perdiera su sabor y la luz su brillo. Yo quiero ser del segundo tipo. Espero que poco a poco lo vaya logrando.
Mt 5, 13-16
Aleksandra Nawrocka

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