Últimamente pienso que Dios tiene con nosotros una relación de "prueba y error". Resultó no suficiente con que los discípulos supiesen las Escrituras (las sabían de memoria, eran Judíos). Tampoco experimentar su presencia pues no llegaron a reconocerlo cuando se apareció. Ahora Jesús intenta otro método: explicarles lo que en las Escrituras era referente a El. Parece que funcionó. Pero ¿sigue funcionando hoy? Quizás la razón por la que nosotros hoy tengamos nuestras dificultades en relacionarnos con Dios sea porque no conectamos con el Mensaje. Todos, Dios incluído, intentamos aún entender el corazón del hombre posmoderno. Es consolador ver que Dios no se cansa en buscar cada vez nuevas maneras de llegar a nosotros. Es tierno ver a Dios admitir sus errores en las cartas de la Biblia, y no desanimarse después de cada uno de ellos. Quizás tenemos que aprender a tener paciencia con Dios (que desde luego él la tiene infinita con nosotros) que puede que tarde pero siempre llega.
Lucas 24, 35-4
Aleksandra Nawrocka

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