Llevamos una enorme necesidad del amor del padre. El padre es el primer hombre que encontramos en nuestra vida. De esta relación, como mujeres, aprendemos cómo ser tratadas por otros hombres en el futuro. Jesús no sólo nos invita a entrar en su relación con el Padre. Nos dice que Padre nos ama independientemente, porque sí, porque existimos y somos bellas, bellos a sus ojos. No necesitamos su mediación en nuestra relación con el Padre. ¿Lo entendéis? No necesitamos mediación de ningún hombre para acceder al amor del Padre. Jesús nos muestra cómo puede ser nuestra propia relación con Dios. ¿Qué esto significa hoy para mí como mujer? Que el amor está tan cerca, que no hace falta mendigarlo de nadie, que soy suficientemente buena para ser amada. Para mí hoy, eso significa un montón.
Mt 1, 16. 18-21. 24
Aleksandra Nawrocka

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