LO PRIMERO, PRIMERO

El principio más grande en cualquier sistema de normas es el que da la tónica general a todo el sistema. A él están subordinadas todas las demás regulaciones. Para Jesús lo primero es siempre Dios. No puede haber nada más que se le compare. Dios es la suprema prioridad y de eso ni se discute. Luego viene el amor a las personas. En nuestra sociedad a veces invertimos este orden. Cuántas veces se oye decir que con tal de que ames a una persona, nada más importa, ni siquiera el orden establecido por Dios. Ponemos nuestras normas por encima de la ley de Dios. Para ganarnos el beneplácito de los hombres, no nos importa nada más. Y de alguna manera tiene que ser así porque las naciones en su mayoría son aconfesionales y esto está bien. No todos tienen la obligación de seguir los valores cristianos. Pero sí nos toca a nosotros, los que creemos en Dios de Jesús, seguir poniendo a Dios en primer lugar, y amar a las personas tal como Dios nos lo enseña. Porque el orden de Dios es creación, el orden que ponemos nosotros demasiadas veces lleva a la muerte.

Mt 22, 34-40

Aleksandra Nawrocka


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