PRIMERO: NO CAUSAR DAÑO

Jesús no sólo quiso enseñarnos cosas importantes sobre nuestra relación con Dios. Más que los ritos y religión, le interesaba que aprendiéramos a ser hermanos, a convivir bien unos con otros. Que al fin y al cabo, es en la relación con los demás donde realmente se pone a prueba nuestra fe. Los discípulos hemos de actuar como médicos cuando hay una relación dañada, enferma, en crisis. Un médico lo que pretende primero es curar y hacer lo menos daño posible. Y la primera regla de la ética en medicina es la privacidad, el secreto que el médico está obligado a guardar respetando a su paciente. Ojalá seamos médicos, ojalá aprendamos a curar nuestras relaciones dañadas respetando que la otra persona es tierra sagrada.

Mt 18, 15-20

Aleksandra Nawrocka


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