QUIÉN PUEDE MOLESTAR A JESÚS

Creo que todos de pequeños hemos experimentado ser regañados cuando nos acercábamos a los adultos durante comidas de familia u otros eventos especiales e importantes. Los adultos tenían su mundo, sus cosas súper adultas a las que los niños no tenían acceso. Los niños necesitan saber cuál es su lugar, y de ninguna forma deben molestar a los adultos, cuánto más a Jesús mismo durante su misión tan importante. Pero Jesús quiere ser molestado. Porque no hay cosa más importante para él que acoger en el Reino a los más pequeños, a los últimos, a los que no cuentan, a los siempre regañados por molestar con sus preguntas y necesidad de ser abrazados, de ser amados. Y hay tantos que están siendo alejados del centro de la sociedad, puestos en los márgenes, porque molestan demasiado al mundo serio y "adulto". Al menos para Jesús, ellos son el corazón del Reino.

Mt 19, 13-15

Aleksandra Nawrocka


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