SEGUIMIENTO NO-ABSOLUTO

En la vida espiritual, lo normal es buscar un maestro, un guía, un padre. Alguien más experimentado, más conocedor de los caminos del espíritu quien nos enseñe, guíe, forme. Pero dentro de esta relación también tiene que haber libertad. Es un seguimiento no-absoluto. Porque nuestro interior, nuestro corazón, nuestra alma, le pertenecen sólo a Dios, él es el único Padre, Maestro, Guía. Con los demás hay que llevar cuidado, sí hacer lo que dicen, pero no imitarles. Cada uno tenemos nuestro propio camino que no es imitación del camino de otra persona, por más santa que sea. Los millones de Santos en la Iglesia nos muestran que hay millones de caminos y nos invitan a buscar y seguir nuestro propio. Mientras es verdad que necesitamos personas que nos acompañen, necesitamos también confiar más en lo que el Espíritu nos susurra a nosotros mismos. Y como dice la preciosa canción de Frank Sinatra, "hacerlo a nuestra manera".

Mt 23, 1-12

Aleksandra Nawrocka


Comentarios