Jesús no tenía miedo de dar opiniones poco populares y opuestas al gusto del público. Pretendía enseñar la verdad, no dar gusto a todos. A veces criticamos la Iglesia de no ser suficientemente progresista. Que porqué en ciertas materias, especialmente de la moral, es tan intransigente. Porque la Iglesia enseña una verdad fundamental: que la vida buena no es una vida fácil. Para vivir bien hay que hacer esfuerzo, hay que ir cambiando y madurando, a veces incluso negándose a uno mismo. En la Iglesia hay un lugar para todos pero no es un "todo vale con tal de que estés dentro". Claro, algunos dirán que si es así mejor quedarse fuera. Hay los que son cristianos porque así nacieron, otros porque se animaron por el testimonio de los demás, otros porque sintieron la llamada de Jesús. Y también los hay que nunca entenderán el porqué de esta vida.
Mt 19, 3-12
Aleksandra Nawrocka

Comentarios
Publicar un comentario