Una de la preguntas importantes de la vida es cómo transformar el trabajo en misión. Pedro después de haber sido llamado por Jesús siguió siendo un pescador pero ahora en vez de sólo ganar el sustento estaba cambiando la vida de los demás. Decimos que todo lo que hacemos puede convertirse en misión, depende de cómo lo afrontamos, qué motivación le ponemos. En la vida cotidiana cualquier cosa que hacemos puede ser sólo un trabajo o una misión. No importa quiénes somos, qué hacemos. Se trata de ver un poco más lejos que el beneficio material que de ello sacamos y buscar con lo que hacemos acercar un poco más el Reino de Dios.
Lc 5, 1-11
ALEKSANDRA NAWROCKA

Comentarios
Publicar un comentario