Desde hace años nos quejamos que la vida religiosa está muy mal de vocaciones. Vamos cada vez más lejos cruzando tierra y mar para ganar nuevos adeptos. Y cuando ya los tenemos... por lo general los queremos hacer a la manera que no es suya, les hacemos vivir el modelo de vida con la que no pueden o no quieren identificarse. Hoy hablamos mucho de la interculturalidad pero demasiadas veces eso no significa un esfuerzo mutuo de conocimiento y caminar juntos. Nosotros, los "antiguos", no queremos entrar en la novedad que ellos traen, y de paso cerramos la oportunidad para ellos. Ojalá tuviéramos más apertura a lo que nos trae la novedad de vida, de culturas, de convivir con los "de lejos". Ojalá lo realmente importante y esencial fuera sólo Dios y no las formas...
Mt 23, 13-22
ALEKSANDRA NAWROCKA

Así es. Vivimos en un formalismo religioso, perdiendo de vista lo esencial: Dios. Y Dios es amor y misericordia, no juzgamientos neo fariseístas.
ResponderEliminarEn oración para que seamos de corazón inquieto, movido por el Espíritu Santo, imitando a Jesús.
Espero que cada día volvamos a una Iglesia más de Jesús , más sencilla, pobre y misionera ...
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